La noche del terror se acerca y en EE.UU. se preparan para celebrar una
de sus grandes fiestas anuales. Las tiendas comienzan a hacer caja,
estos días se venden o alquilan millones de disfraces. Los comerciantes
esperan que los clientes no les den calabazas y sigan aumentado las
ventas de un negocio que mueve miles de millones de dólares. Este año se
llevan los duendes y los demonios. Pero hay quien quiere vestirse de
difunto con glamour y se fija en el estilo de Lady Gaga para crear su
terrorífico vestido de Halloween.