Según un estudio de la Universidad Autónoma de Barcelona, más de la mitad de los conductores españoles sufre algún tipo de ansiedad cuando se sienta al volante, y uno de cada cinco conductores padece mucha o bastante ansiedad.
Del mimo estudio se desprende que uno de cada tres conductores, si pudiera, no se pondría jamás al volante. En porcentajes más reducidos muestran síntomas de amaxofobia o miedo a conducir.
Lo que más ansiedad provoca es la conducción temeraria de los otros conductores, las condiciones climatológicas y los atascos.
El 19% de los ex conductores aparcó el coche definitivamente por problemas psicológicos como el miedo, la angustia o la ansiedad.