Si hay algo evidente es que el papel de la mujer, tanto en la casa, como en el trabajo, ha variado sustancialmente a lo largo de los años. Hoy día existe una creciente incorporación de la mujer al trabajo, con una carga mayor de responsabilidades. Esto conlleva a que la mujer decida optar por considerar la maternidad de forma más tardía; es decir, se plantea el hecho de tener suficiente seguridad laboral y de calidad de vida. Sin embargo, hay madres que sufren fuertes trastornos tras su reincorporación al trabajo después de su maternidad.
La nueva forma de vida de las mujeres les ha llevado a incorporarse, de manera incipiente, al mundo laboral. Hasta hace muy poco tiempo, la mujer se ocupaba de la no menos difícil tarea de sacar la casa y los hijos adelante. Pues bien, hoy día, las madres trabajadoras tienen que organizarse y dividir su vida entre la familia y el trabajo.
En el momento que una mujer se quede embarazada es necesario que tenga conocimiento de los diversos derechos que le corresponden. El Derecho Comunitario y nacional de los diversos países establece que se debe facilitar protección contra riesgos específicos y la prohibición de discriminación en el lugar de trabajo. Es muy importante conocer el tiempo de baja laboral que corresponde a una mujer en estado.
Permiso de maternidad
La maternidad es entendida como el período que disfruta la trabajadora con motivo del nacimiento o adopción de un niño. A pesar de la suspensión de la actividad laboral, es obligatorio la cotización en el Instituto Nacional de la Seguridad Social.
La ley establece que se debe otorgar un mínimo de catorce semanas; período que debe incluir las dos semanas anteriores y posteriores al parto. Bajo ningún concepto, la empresa suspenderá el sueldo de la mujer embarazada. Aunque necesariamente no cobren el sueldo integro, sí se le debe pagar el importe del subsidio de maternidad. Además, el embarazo no podrá ser nunca un motivo de despido.
Muchas veces, el verdadero problema para una madre, comienza cuando su baja por maternidad termina y ha de volver a incorporarse a su trabajo.
Se inicia, entonces, el dilema y la preocupación de una madre, de tener que dejar a su pequeño a cargo de otras personas, ya sean cuidadores o guarderías, mientras ella se encuentra en el trabajo.
La separación del hijo puede convertirse en un momento crítico para una madre. Sin duda, la primera preocupación es dejar a su hijo en buenas manos; tanto si se elige una guardería , como una niñera o canguro, se ha de habituar al pequeño a la nueva situación y elegir un cuidador de confianza, respetando los hábitos del bebé en cuanto a horarios de comida, sueño, etc.
El sentimiento de culpabilidad
La sociedad actual, en cierta manera, ha inculcado la idea de que las mujeres deben ser madres perfectas, esposas perfectas y, además, trabajadoras perfectas. Sin embargo, hacer todo y encima bien, es más que difícil, sin un poco de ayuda. Por ello, la sensación de sentirse culpable por la reincorporación al mundo laboral es el síntoma más recurrente de las madres trabajadoras, al tener que delegar sus funciones de madre en otras personas.
Redacción Mujer
3/11/2009