La incorporación de la mujer al trabajo y en general, a la vida activa del siglo XXI ha tenido sus efectos en la concepción y en el embarazo. Las mujeres de hoy en día alargan cada vez más la edad en la que se deciden a ser madres, por motivos laborales, profesionales, o simplemente, personales. De ahí, que cada vez sean más comunes los embarazos en mujeres mayores de treinta años, edad a la que el cuerpo de la mujer está más plenamente desarrollado; si bien, coincidente con el inicio del descenso de la capacidad de engendrar.
Embarazos tardíos: causas y riesgo real
En primer lugar, debes saber que a partir de la treintena es más difícil quedarse en estado, ya que las mujeres de esta edad ovulan menos frecuentemente. Por otro lado, estas madres añosas- como se las denomina en Ginecología y Obstetricia- suelen demorarse el doble de tiempo que las más jóvenes en concebir un bebé, por lo que alcanzar el embarazo se torna complicado. No obstante, y como dato curioso, estas madres son las que más posibilidades tienen de concebir gemelos o trillizos.
De cualquier modo, el principal problema de estos embarazos tardíos- que sin embargo, están cada vez más a la orden del día (el Instituto Nacional de Estadística de nuestro país corrobora que la edad media actual para tener un hijo son los 30 años)- radica en el aumento considerable de las posibilidades de malformaciones congénitas en el feto.
El riesgo de que el pequeño nazca con Síndrome de Down o con otras alteraciones cromosómicas aumenta en gran medida a partir de los 35 años. Según un estudio publicado en el British Medical Journal, las probabilidades de que el embarazo se produzca con éxito disminuyen a medida que aumenta la edad, independientemente del historial reproductivo. El estudio mencionado recoge que en esa franja de edad (entre los 30 y los 35 años) fracasan una quinta parte de los embarazos, mientras que a los 40 años, las posibilidades de aborto ascienden hasta la mitad de los casos totales.
Cuidados especiales durante la gestación
Un embarazo en una mujer mayor de 35 años debe seguirse con mayor cuidado que en una mujer más joven, por lo que es conveniente aumentar la frecuencia de visitas periódicas al ginecólogo para asegurarse en todo momento del perfecto desarrollo del feto. Por sistema, se recomienda la realización de una ecografía por trimestre, aspecto que se respeta en los embarazos en madres añosas. Si bien, en estos casos se prestará especial atención a la ecografía que se realiza entre las semanas 11 y 14, en la cual se mide el pliegue nucal, que nos dará la idea de cyál es el riesgo de síndrome de Down del bebé.
Conviene asimismo la realización inmediata de pruebas más específicas siempre que surja cualquier género de duda con respecto a la formación del futuro bebé. Así, son muchas las madres mayores de 35 años que deben someterse durante el embarazo a amniocentesis (que sirve para detectar durante la gestación cualquier tipo de anomalía cromosómica en el feto, a través de una extracción de células), o a ecografías de alta resolución.
Asimismo, conviene realizar ecografías más frecuentemente y desde el principio en estos embarazos tardíos, ya que con la edad también aumenta el riesgo de crecimiento retardado en el feto, que estos controles rutinarios pueden diagnosticar a tiempo para intentar controlarlos.
Algunas ventajas de los embarazos añosos
Por último, conviene destacar algunas ventajas de ser madre en la mitad de la treintena, con respecto a serlo en la otra edad extrema- aunque mucho más fértil-: los embarazos adolescentes en menores de 18 años. Las ventajas radican principalmente en el hecho de que suele tratarse de mujeres asentadas en la vida, con una buena posición social y capaces de afrontar sin ningún tipo de problema la crianza del niño. En general, se puede hablar de hijos deseados en este tipo de embarazos, ya que suelen ser fruto de parejas establecidas que, simplemente, han esperado más para decidirse a ser padres, por todo lo que ya hemos mencionado: una independización más tardía de las mujeres, el trabajo, la vida social, etc.
Redacción Mujer
28/1/2010