En una organización se dirigen personas y la labor de éstas es indispensable para alcanzar los propósitos de la empresa. Por eso, un buen líder debe animar, motivar y entender a sus trabajadores. Cada uno tiene que ser responsable en sus tomas de decisiones y en el buen ejercicio de su trabajo, pero es labor del director implicar a su personal en un proyecto común. Trabajar en equipo es una condición irremediable en el espacio laboral actual y uno de los aspectos que más aprecian los expertos en recursos humanos.
Un liderazgo eficaz
Según Gérard Chadezon, especialista en desarrollo de hombres y equipos, las tareas y responsabilidades del director abarcan muchos ámbitos y disciplinas. No sólo basta con ser comprensivo, fomentar el espíritu positivo de la empresa, así como el diálogo y las buenas relaciones. A continuación, te mostramos las reglas básicas para ejercer un liderazgo eficaz.
- Hay que asumir la responsabilidad de las acciones de todos los empleados y poseer capacidad para resolver los problemas protocolarios. Del mismo modo, hay que ser organizado y tener un buen sentido administrativo.
- Es necesario comprender, fomentar la comunicación fluida y prestar atención. Los demás te escuchan, si tú sabes escucharlos. En este sentido, es aconsejable motivar y estimular a tus colaboradores.
- Debemos controlar nuestras emociones e impulsos negativos. Un director tiene que cuidar su autoestima y mantener un equilibrio anímico. Esto es indispensable a la hora de transmitir confianza al grupo de trabajo.
- Conocer las condecoraciones, títulos y tratamientos en España. Del mismo modo, ejercitar la normativa protocolaria en las relaciones internacionales y dominar las buenas maneras.
- Un buen líder debe cumplir su palabra y respetar las promesas y los compromisos. También es tarea del director reconocer sus defectos.
Vivimos en una sociedad en la que las relaciones profesionales y sociales se hacen cada vez más sofisticadas. Las empresas y el director, en particular, deben adaptarse al ritmo de vida existente y tienen que fomentar una buena relación entre sus trabajadores que no sólo implique el aspecto profesional. En este sentido, Lair Ribeiro en su libro Generar beneficios opina que un buen director tiene que conocerse a sí mismo y a las personas con las que trabaja.
En ocasiones, un jefe tiende a ser introvertido, necesita sentirse seguro, respetado y considerado. Este hecho puede poner en peligro la comunicación fluida.
Por ello, debemos ponernos en el lugar de la otra persona, intentando comprender su punto de vista. No debemos rechazar una iniciativa sin haberla observado con detenimiento, pues podríamos herir la sensibilidad de nuestros colaboradores.
Si algún día quieres llegar a ser un buen director de empresa, puedes empezar formándote en los cursos que imparte la Universidad Complutense de Madrid a través del web oficial de la Escuela Virtual de Ciencias Empresariales en: http://www.ucm.es/info/evce/virtescunf/ave023c.htm
En definitiva, un buen líder tiene que promover el buen ambiente, liberar tensiones, respetar el derecho de nuestros colaboradores de pensar, equivocarse y ser distintos a nosotros. Todo ello sin perder de vista el objetivo profesional a seguir y aludiendo a una comunicación fluida.
Redacción Mujer
27/11/2009