Así, en esta taberna con un toque ilustrado, han dado en idear infinidad de pintxos, con las más inverosímiles combinaciones, todos ellos super apetitosos, que te hacen acompañar con un estupendo y baratísimo vino de la casa. El precio, salvo que vivas allí, te parecerá super módico, por lo que especialmente al mediodía durante el fin de semana, estará ambientadísimo. Eso sí: te advierto que es algo ruidoso y tendrás que hablar a gritos; pero es un pecadillo sin importancia que se perdona en un local de los que ya no quedan en España.
C / Dato s/n, Vitoria