Este particular bar está frecuentado tanto con personas sordas como oyentes. La música está alta, pero una señal basta para que los camareros atiendan a los que no pueden gritar.
La iniciativa es pionera en Europa y partió de la idea de German Douro, un hostelero uruguayo que ha montado este bar junto a su hijo y que ya se plantean abrir más locales en Madrid y Barcelona.
El café de los signos acoge todo tipo de espectáculos desde teatro a cuentacuentos y mimos. Si embargo, su dueño quiere ampliar la oferta y ya se plantea hacer talleres de signos, mercadillos de artesanos sordos y exposiciones.
El establecimiento está siempre lleno y es un ejemplo de integración en el que sobran las palabras.
Paseo de Santa María de la Cabeza, 75 (Madrid)
Redacción Mujer
13/10/2009