Estudiar ¿solo o acompañado?

Estudiar ¿solo o acompañado?

27/04/2012 Aunque la mayoría preferimos estudiar solos, hacerse con un buen grupo para asimilar de forma colectiva los nuevos conceptos es, según los expertos, una manera más estimulante y dinámica de preparar los exámenes sin morir en el intento…

Cada uno tiene su propia dinámica de estudio, algunos son incapaces de concentrarse con sólo tener una persona a su lado, otros necesitan verse rodeados de estudiantes pero que apenas respiren para no entorpecer su retención de palabras, y otros tantos, han comprobado que estudiar en grupo es el medio perfecto para el fin que persiguen: aprobar y disfrutar estudiando.

En realidad, el método que utilices se reducirá al que te aporte más ventajas y el que mejor funcione en tu persona. Si te gusta estudiar solo y te sientes más seguro haciéndolo de esta forma, entonces adelante. Si crees que te gustaría más estudiar en grupo, pruébalo ya que puede ser muy útil hacer un repaso con otras personas que están preparándose el mismo examen que tú. Igualmente, puedes comprobar si tus apuntes son correctos y que entiendes bien la materia.

Estos grupos pueden ayudarte a memorizar mejor las cosas al trabajar en conjunto y de esta manera, encontrar maneras de recordar nociones y luego preguntarse los unos a los otros. No obstante, debes asumir que prepararse de esta forma los exámenes también puede tener desventajas. Estudiar en grupo implica que la distracción es una fácil tentación en la que caer, sobre todo si se trata de amigos con los que, al final, puedes pasar más tiempo hablando que instruyéndote.

Una forma sencilla de asegurarte la tranquilidad cuando vayas a preparar una materia con más gente, es que lo hagáis en la biblioteca. De esta manera, estarás obligado a mantener el silencio y no si lo haces en casa de alguien. Asimismo, existen otro tipo de fórmulas infalibles que el grupo debe reunir para que dicho método no se convierta en un auténtico desastre.

Pautas para estudiar en grupo

El equipo se debe poner de acuerdo sobre el objetivo y el tema que van a tratar, de modo que cuando estén en ello se centren y no se distraigan comentando otros temas. Todos ellos deben ser conscientes de que el esfuerzo y la constancia son dos actitudes necesarias durante los días de estudio, por ello, es indispensable que ninguno se presente sin antes haber revisado sólo la lección para que lo que se comente sean las dudas y no el tema entero.

Preparar los exámenes en grupo no significa competir entre los miembros para ver quién sabe más, se trata de un equipo y como tal debe apoyarse. El número de personas que lo formen nunca debe ser superior a 5 individuos y siempre ha de haber uno de ellos que en cierto modo ejerza el mando, es decir, sea capaz de mantener el orden.

Es desaconsejable que formes el grupo con personas muy allegadas a ti (amigos íntimos, hermanos…) ya que con un conocido es más fácil dejarse llevar por la risa, los recuerdos comunes, y en definitiva, la conversación.

Lo primordial en un grupo de estudio es la solidaridad entre los que lo forman. Por ejemplo, si uno no ha acabado el ejercicio, en el caso de una asignatura práctica, lo mejor es esperar pacientemente a que lo finalice, ya que el ir despacio no significa perder el tiempo.

En último lugar, la reunión debe organizarse con tiempo suficiente, por lo menos, de una hora en adelante. Son permisibles las interrupciones de cinco o diez minutos cada 50 minutos ya que está comprobado científicamente que la concentración decrece pasado ese tiempo. Pero recuerda, pasados esos diez minutos de relax, hay que ponerse de nuevo manos a la obra.


Dime cómo eres y te diré a qué grupo perteneces

El procedimiento de estudio va a consistir en realizar una primera lectura de forma individual, mediante preguntas, averiguar si todos los miembros han comprendido su contenido, y completar los datos que se os hayan pasado por alto. A continuación discutir el esquema -la discusión es una técnica de trabajo muy útil para recordar el contenido de lo estudiado, aunque se debe tener cuidado de no centrar la atención en las opiniones sino en lo que realmente dice el autor. Y por último podéis preguntaros unos a otros la lección.

Cuando se esté desarrollando la sesión de estudio examina cómo trabaja el grupo y podrás advertir cómo cada miembro adopta un papel diferente. De esta observación podrás señalar qué posturas resultan más deseables para que mejore tanto el funcionamiento general como tu aportación al equipo.

Por ejemplo, en cuanto al rol del grupo, podrás encontrarte con este tipo de personas: aquéllos que animan siempre y, sobre todo, en los momentos críticos, o bien, los que escuchan con atención y se suman a las propuestas más interesantes. También, se dará alguno que hable de todo a tiempo y a destiempo y no siempre sobre el tema que se trata o los miembros que distraigan al grupo con valoraciones fuera de lugar.

Y en cuanto a las actitudes te podrás mostrar abierto/a a aprender lo mejor de los demás, sea quien sea el/la que propone las ideas. En caso contrario, podrás encontrarte con una persona desconfiado/a de las ideas de los compañeros, sobre todo si son considerados de menor nivel intelectual. También podrán darse miembros de grupo cerrados/as a otras ideas que no sean las propias o, en oposición, los que son respetuosos/as y discuten para llegar a la mejor idea.

Partiendo de estos ejemplos acerca de los distintos roles y actitudes que te puedes encontrar, de ti dependerá elegir a uno u otro para que el equipo sea el adecuado. Una vez que lo tengas, no queda otra que ponerse a trabajar y si todos los miembros cumplen con sus compromisos, prepárate para realizar un examen de sobresaliente.

Redación Mujer ver más noticias

0 COMENTARIOS:

Dirección original de este contenido: 

http://mujer.orange.es/tu-espacio/trabajo/estudiar-solo-o-acompanado.html



busca en mujer Orange