Mi pareja me pide que le hable, que le diga lo que quiero, que le susurre lo que quiere oir, pero yo me desconcentro, sí, sí me desconcentro... se me va el punto y me cuesta retomarlo.
Yo prefiero el arte de la insinuación , ponerle a mil con gestos, miradas... las palabras sobran, vale no siempre tengo que reconocer, que a veces, en determinadas ocasiones en las que ansías algo necesitass soltarlo y gritarlo a los cuatro vientos, pero no sé por qué no me pone.
Mucho menos que me lo susurre él, a lo mejor soy rara, pero no me pone que me pregunte si me gusta cómo me masturba o cómo me lo hace, a ver está claro que me gusta no???
Por supuesto para gustos colores, y no me refiero a que mis relaciones sean silenciosas... el arte del gemir es lo más placentero que hay ¿qué decis?
Penélope Glamour
Redacción Mujer
26/1/2010
| Comentarios de los usuarios |
| Nena dice: |
| Entiendo que haya gente a la que le guste que le hablen y hablar durante el sexo. Yo prefiero hablar antes o después, pero no durante, la verdad es que corta bastante el rollo, y ya cuando se te ponen a preguntar tipo ¡te gusta que te haga esto? ¿si verdad?blablabla... hijo mio, si ves que no contest, no sigas. Está muy bien que haya gente a la que le da más morbo y que le guste, pero ellos no deberían darse cuenta también que si no contestas o pones cara rara o le tapas la boca (sea con la mano, con un beso o como se te ocurra) puede ser porque le molesta? Para gustos no hay nada escrito... |
| publicado: 21:18 08/11/2009 |
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| Nimueh dice: |
| Yo soy de las que opina que hay que decir las cosas libremente, a veces piensas cuanto te gustaría que te hicieran algo y no hay nada mejor que decirlo, porque la respuesta que obtienes es sin duda alguna placentera, en cualquier caso considero que cuando alguien teme hablar de sexo con su pareja o no puede hacerlo deriva en una falta de confianza, creo que eso es basico y lo que hay que superar no es decir o no que nos pone, sino la falta de fe en que a nuestra pareja le guste lo que le decimos. |
| publicado: 21:15 07/09/2009 |
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| David dice: |
| Es cuestión de morbo y de acuerdo. Se trata de hacerle al otro un favor en el juego de la sensualidad. A mi me encanta que me digan guarradas, y en muchas ocasiones me piden que sea yo quien las diga. En cualquier caso es bueno complacer, y no nos cuesta nada más que unas palabras. |
| publicado: 16:34 26/08/2009 |
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