Los datos de esta encuesta, que se realizó a 724 mujeres, fueron presentados en el marco del XIII Congreso Nacional de Andrología, que se celebra estos días en Córdoba.
Para el presidente de la ASESA, Jordi Cortada, la importancia de estos datos radica no tanto en los porcentajes como en el hecho de que "ya por fin la mujer se atreve a admitir que también a ellas les gustaría disfrutar más de su sexualidad", según informó la organización en un comunicado.
Cortada afirmó que esto no era así hace apenas cinco años, cuando aún la mujer se mostraba reticente a expresar sus deseos sexuales.
Según la encuesta, el 60 por ciento de las mujeres admiten tener sueños eróticos o fantasías sexuales, el 29 por ciento los tiene a veces y sólo un 11 por ciento lo niegan.
Otro de los mitos con los que rompe esta encuesta es con aquel que asocia el fin del placer sexual con la toma de medicamentos anticonceptivos, la menopausia o el reemplazo hormonal, ya que el 88 por ciento de las mujeres niegan esta relación.
Por otra parte, el estudio refleja también que el 33,44 por ciento de los varones manifiestan estar siempre satisfechos con su relación sexual, mientras que sólo el 23 por ciento reconocen que su parejas están igualmente satisfechas con la relación sexual.
De otro lado, durante la sesión de hoy del congreso, la andróloga Ana Puigvert, del Instituto de Andrología y Medicina Sexual de Barcelona, aseguró que el tamaño del pene no debe condicionar la relación sexual, por lo que criticó la tendencia al alza de varones que optan por la cirugía de alargamiento de pene.
Añade que el tamaño del pene no debe condicionar las relaciones sexuales porque la vagina es una "cavidad virtual que se adapta a cualquier tamaño y favorece la actividad placentera".
Puigvert ha explicado que desde hace unos años se está observando una tendencia al alza en el número de varones que optan por una cirugía para aumentar el tamaño o el grosor del pene.
La uróloga defiende que el paciente sea previamente tratado psicológicamente para vencer sus complejos antes de someterse a una operación de este tipo.
Según ella, para mantener relaciones sexuales placenteras no es necesario que el pene mida 2,5 centímetros más, que es lo que se gana con la cirugía.
Según la doctora, la mayoría de los pacientes que recurren a ella padecen "el síndrome del gimnasio", que es el que padecen aquellos hombres que no aceptan desnudarse ante los compañeros porque se avergüenzan del tamaño de su pene.
Puigvert sólo defendió el uso de la cirugía "en los casos en los que el hombre presenta micropene por alteraciones genéticas, amputación del miembro o porque padezca una obesidad que le impida realizar bien sus funciones".-EFE
Redacción Mujer
23/10/2009