El acceso fácil al cibersexo a través de internet y las redes sociales puede aumentar el número de personas que sufran patologías psiquiátricas y que les lleven a cometer delitos de violación y de pedofilia, según el psiquiatra del Hospital Universitario de Salamanca Ángel Luis Montejo. Para que una persona llegue a convertirse en un violador o en un pedófilo tiene que reunir dos condiciones: un alto deseo sexual y un acceso fácil al sexo.
Con el desarrollo de las tecnologías de la información y de la comunicación, cada vez son más las personas que practican cibersexo y "la mayor parte vincula sus impulsos sexuales a la red porque piensan que se protege su identidad", según Montejo. "Cuanto más fácil se lo pongamos, más posibilidad de que haya delito sexual", ha insistido. Ángel Luis Montejo ha reconocido que es muy difícil encontrar en las consultas a una persona que confiese sufrir estos trastornos, los cuales pueden pertenecer a cualquier nivel económico y social. Ha defendido la importancia de la prevención en este tipo de trastornos psiquiátricos, como puede ser la detección de conductas de riesgo en las consultas. Por ejemplo, "un deseo sexual excesivo, una frecuencia masturbatoria muy alta o una utilización extrema de la pornografía".
Montejo ha comentado que se ha estudiado que delincuentes sexuales como el 'Estrangulador de Boston' habían abusado "de una forma tremenda de la pornografía". Preguntado por el límite en el tema del uso de la pornografía, Montejo ha dicho: "el límite razonable está en aquello que hace sufrir a la persona". La prevalencia es siempre mayor en hombres, pues es muy infrecuente la pedofilia en mujeres debido a que la testosterona es el motor del comportamiento sexual y es más predominante en los varones.
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Redacción Mujer
3/12/2009