sexualidad



Vivir la sexualidad en pareja

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La relación de pareja es un espacio importante para el desarrollo sexual de la persona. Cuando la relación es positiva, ofrece a las persona un espacio de gran seguridad e intimidad que permite experimentar y desarrollar prácticas eróticas, favorece el desarrollo de la autoestima, la aceptación del esquema corporal, etc.

Algunas parejas manifiestan que tras un período de convivencia las relaciones sexuales empiezan a resultar menos gratificantes o se convierten en rutinarias., Aunque cada pareja debe analizar su situación porque cada relación es única, esto puede deberse a varios motivos.

Convivencia

- La convivencia suele complicar la conducta sexual en algunos aspectos y simplificarla en otros, porque exige la integración del sexo en otras parcelas de la vida.

- El inicio de la convivencia produce un cambio en las relaciones sexuales de la pareja, el objeto de deseo es más asequible que durante el noviazgo, el misterio y la intriga que antes acompañaba a buscar momentos y lugares de intimidad o que hacía retrasar los encuentros sexuales desaparece, esto puede hacer que algunas personas consideren que se ha perdido el interés.

Maternidad y paternidad

- Cada pareja debe decidir cómo quiere vivir su sexualidad y su relación; muchas parejas cuando inician la convivencia se sienten presionadas a tener descendencia; esto puede hacer que adapten su sexualidad a esta situación y pueden surgir las primeras dificultades y/o frustraciones cuando el fin perseguido no es posible o se retrasa.

- La llegada de los hijos y las hijas es un cambio importante en el rol individual. Las exigencias personales son mayores, la responsabilidad de la pareja aumenta y cambian aspectos importantes de la relación sexual, cómo los momentos de intimidad, el espacio para las relaciones sexuales, el cansancio. Es difícil pensar en el sexo cuando las nuevas exigencias requieren tiempo, dedicación y esfuerzo.

Aunque la capacidad para disfrutar y desear sexualmente no tiene por qué verse alterada, esta etapa, requiere esfuerzo y adaptación. La comunicación con la pareja acerca de los sentimientos, contrastar las opiniones y buscar la manera de mantener el espacio privado, es fundamental para adaptarse con éxito a esta etapa.



Redacción Mujer
12/2/2008