Especial: Disfruta del sexo
Todos tenemos memoria y en ella lo emocional queda profundamente marcado. Al volver a tener un contacto físico de este nivel se ponen en juego recuerdos, deseos, esperanzas
, y el momento agradable del sexo nos lleva a recordar las cosas positivas de la relación perdida.
El mantener este tipo de contacto no hace sino prolongar la agonía y entorpecer con la independencia. Después de pasado el clímax y en la ausencia de esa persona, nos damos cuenta casi siempre de que hemos retrocedido los pasos que pudiésemos haber avanzado hacia nuestra independencia.
Lo más adecuado es ser tajante en este tema y no proponer (o no aceptar las proposiciones) este tipo de encuentros. En este momento somos muy vulnerables y no podemos encajar demasiado bien las consecuencias de estos actos, por lo que debemos protegernos: en este momento, nosotros somos lo más importante para sacarnos a flote.
En los casos en que la relación perdida se ha convertido con el tiempo en una verdadera relación de amistad, puede ocurrir que se mantengan relaciones sexuales sin que exista este dolor. Aún así, es difícil ser amigos, tener sexo y haber compartido una relación de pareja sin que la situación, más tarde o más temprano, acabe por complicarse.
Redacción Mujer
19/10/2009