Los motivos de una separación
No es extraño el hallar casos en los que los hijos se encuentran mucho mejor emocionalmente una vez que sus padres se han separado. Si su relación con ellos era adecuada, pero tenían que soportar las continuas disputas entre ellos dos, el ambiente de la separación va a eliminar esa circunstancia dañina.
El grado de dificultad del divorcio
Si la hostilidad que se ha desarrollado durante el divorcio ha sido grande, el hijo va a desarrollar mayor temor y enfado, su bienestar va a disminuir.
La adaptación posterior va a ser más complicada debido a la inseguridad creada, sobre todo cuando su vulnerabilidad se acrecienta debido a las continuas riñas por su custodia y manutención. Si además se ve obligado a elegir entre uno de los progenitores, la situación se agrava.
Los cambios en su rutina diaria
La adaptación a su nueva vida como hijo de divorciados será más fácil si se conserva intacto el resto de su vida. Los cambios de vivienda, de ciudad, de escuela, de normas, de amigos
van a ser otras fuentes de estrés que van a actuar muy negativamente en su ajuste a la nueva situación.
Es necesario que los padres se conciencien de este hecho por el bienestar de su hijo.
Redacción Mujer
25/1/2010