¿Qué me pongo en la primera cita?
Una conversación fluida.Lo mejor de una cita por Internet es que no es obligatorio ir a ciegas. Tras el primer contacto, os vais conociendo por email. Después, podéis pasar a llamaros por teléfono para poder hablar en tiempo real y comprobar, así, que tendréis muchas cosas de las que hablar cuando quedéis.
¿Cómo será? No tengas miedo de pedirle una fotografía antes de la cita. De este modo, sabrás a quién buscas en el punto de encuentro y te aseguras de que, al menos, hay algo de atracción.
Tómatelo con calma. Empieza con una comida ligera, una cena rápida o unas copas. Está bien preparar una salida de escape por si la cita no marcha bien. Puedes decirle que debes volver al trabajo o reunirte con un amigo. Así, no tendrás que inventarte una llamada urgente o ¡desmayarte en el restaurante para escapar de una cita desastrosa!
Prepara una conversación. Haz una lista mental de los temas de los que podéis hablar. Echarás mano de ellos cuando veas que la conversación decae. El trabajo, las aficiones, los viajes, los niños, las mascotas, las películas o la música son buenos temas.
Mantente activo. Si te sueles sentir incómod@ cuando conoces a gente nueva, busca una actividad para empezar la cita. La atención de ambos se centrará en esa actividad y también tendréis algo de lo que hablar después. Senderismo, escalada, clases de baile... ¡estarás demasiado ocupad@ para tener momentos difíciles!
Sé buen@. Incluso si sabes, desde el principio, que la cita no va a funcionar, sé amable y cordial. No es necesario ser desagradable y destrozar la cita. No discutas sobre temas de actualidad y resiste la tentación de mirar continuamente el reloj. Mantén tu atención sobre la conversación y citaros para otro día.
Conversaciones anteriores. A veces es difícil pasar de Internet a la vida real. Recuerda que has hablado con esa persona hace unos días. Si ves que el hielo no se rompe, recuerda alguna anécdota de una conversación que hayáis tenido en la red.
Disfruta del momento. Recuerda que sólo es un instante. El resto de tu vida no depende de esa cita. La primera cita sólo es una introducción para determinar si hay química. Si la hay, ¡perfecto! Pasa a la segunda cita. Si no, no te preocupes, ya llegará tu oportunidad. Relájate y pásalo bien.
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