La clave es la actitud. Un/a buen/a ligón/a está siempre segur@ de sí mism@ y no tiene miedo de correr riesgos. Sé entusiasta, abiert@ y positiv@. ¡Funcionará!
¿Cómo empezar una conversación? Lo mejor para romper el hielo es saludar y presentarte. Podéis hablar sobre el entorno, pedir ayuda, preguntarle sus gustos y aficiones, contar un chiste, dar una opinión... Asegúrate de que estás tranquil@ y seren@; pero da el paso antes de que la persona en que te has fijado se vaya... ¡y no la vuelvas a ver jamás!
Diviértete. Muéstrate alegre, juguetón/a, espontáne@ y vulnerable.
Utiliza accesorios. Nunca salgas de casa sin un complemento porque ayudan a iniciar una conversación de forma natural. Es un modo de obligar a los demás a hablar contigo. Los mejores accesorios son los perros, los niños, bisutería original, un delicioso perfume, un bolso original de tu tienda preferida, un interesante libro o incluso el periódico.
Tú eres el anfitrión. Cambia tu comportamiento y conviértete en el anfitrión. No te conformes con ser el invitado. Así, no serás una persona pasiva que está esperando; sino el comité de bienvenida.
El primer paso. Acércate a la persona a la que quieres conocer o con la que te quieres encontrar. Salúdala. Puedes acercarte a ella hasta conseguir el ángulo perfecto para que sea ella quien se fije en ti.
La importancia de escuchar. Tienes dos orejas y una boca para poder escuchar el doble de lo que hablas. Escuchar es un auténtico arte y si lo llegas a dominar, caerá rendid@ a tus pies. Ten en cuenta que a todo el mundo le gusta que le escuchen.
Contacto visual. Haz contacto visual, pero nunca más de 2 o 3 segundos. Luego aparta la vista. Si miras fijamente, puede que deje de desearte.
Los piropos. Halaga a esa persona que tanto te gusta. Los mejores cumplidos destacan por su sorpresa. Pensará que son sinceros, auténticos. Y si eres tú quien recibe el piropo, la mejor respuesta es ¡Gracias!.
Sonríe. La sonrisa es contagiosa. Te hará más accesible. Una sonrisa ilumina la cara y acerca a la gente. Te convertirá en un imán. ¡Inténtalo!