Para que los cuellos de las camisas queden con un blanco inmaculado, frótalos con un trozo de tiza antes de meter la prenda en la lavadora. Este material absorbe toda la grasa que se ha acumulado por el roce del cabello y el contacto con las propias manos. Después de lavar las camisas de este modo quedarán como nuevas.
Fuente: Diez Minutos
Muchos más trucos de moda
Redacción Mujer
10/11/2009