Dietas y nutrición



El sexo y los alimentos, una íntima relación

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Los alimentos sin duda influyen en nuestro organismo en todos los sentidos. Pues bien, la relación entre sexo y comida es muy estrecha; es decir, existen alimentos y sustancias que tienen un alto poder afrodisíaco, que estimulan la actividad sexual y nuestra energía. Así que ya sabes, si quieres disfrutar de una noche placentera, apunta los alimentos de la dieta sexual.

No existen alimentos ni sustancias milagrosas o mágicas para aumentar y potenciar tu apetito sexual, sin embargo sí existen algunos que resultan eficaces para darle un impulso de energía a nuestro cuerpo.

Una explicación razonable

Todo el mundo sabe que el estrés y el cansancio no son buenos amigos para nuestra actividad y, mucho menos, para el sexo. El mundo de la Psicología dice que para que pueda existir actividad sexual debe haber una cierta energía sobrante, por lo que debemos tener fuerzas suficientes para poder ser unos buenos amantes.

Otra de las interpretaciones es la oriental del yin y el yan; según esta idea el universo es fruto de una dualidad básica de cuya interacción nace todo; dos opuestos, un femenino y masculino, frío y calor, reposo y actividad, invierno y verano, noche y día... Son opuestos, pero complementarios, y están en un equilibrio dinámico. En la actividad sexual se da un intercambio de estas energías opuestas.

Según esto, la capacidad para excitarse es yan (fuego, tensión, acción) y el yin es la capacidad de relajarse (agua, relajación, receptividad, sensación). El equilibrio entre ambas energías es fundamental para una relación sexual satisfactoria.

Motivos nutricionales

Desde una perspectiva más occidental, toda actividad sexual está regulada por hormonas. Con la edad es normal que poco a poco disminuya la producción de hormonas sexuales, aunque no es el único factor que influye en el estado hormonal. Pues bien, los alimentos tienen mucho que ver en la síntesis de las hormonas. Por ejemplo, ha quedado demostrado que una deficiencia de boro disminuye la producción de estrógenos y de testosterona en las mujeres, lo que, a su vez, reduce la energía sexual.


El zinc es otro de los oligoelementos fundamentales en la producción hormonal. Varios estudios han relacionado su insuficiencia con impotencia y frigidez. La histamina es otro de los elementos clave para la actividad sexual. Se ha comprobado que su escasez aumenta la dificultad de alcanzar el orgasmo, tanto en hombres como en mujeres; problema que se puede solucionar con cantidades suficientes de vitamina B6, B12 y de ácido fólico.

La vitamina E está íntimamente relacionada con la fertilidad y la sexualidad. La principal fuente de vitamina E son las partes reproductivas de las plantas, las semillas oleaginosas y el germen de los cereales.

Por ejemplo, muchas personas experimentan una notable intensificación de las sensaciones tomando polen. El guaraná aumenta el tono vital, sobre todo el sexual. El ginseng por su parte es tonificante, ayudando a mantener el rendimiento físico y la resistencia a la fatiga, muy recomendable para la actividad sexual.

Alimentos de la pasión

Los alimentos tienen unas cualidades energéticas en sí mismos. Por ejemplo, los de origen animal son potenciadores del apetito sexual, mientras que los vegetales pueden llegar a disminuirlo. Otras sustancias, como el alcohol ayudan a desinhibir; pero en exceso es el gran enemigo de la excitación sexual, al igual que las drogas.


Otro punto interesante es que también influye el modo en que se cocinan los alimentos. Cuanta más cocción y a más alta la temperatura, más se potenciará un estado anímico propicio para las relaciones sexuales. Por el contrario, una dieta con altos contenidos de azúcares, alcohol, dieta vegetariana desequilibrada o una gran cantidad de crudos, enfría internamente y crea un bajo tono vital, pasividad y poca respuesta.

Alimentos «enfriadores»

Todo tiene su cara y su cruz; al igual que hay alimentos que potencian el apetito y la actividad sexual, existen otros que lo inhiben. La soja, por ejemplo, es considerada como enfriadora. La soja, cuando no está fermentada, tiene elementos inhibidores de la tiroides, lo que repercute en la actividad sexual.

Está bien y es muy recomendable cuidar los alimentos y sustancias que ingerimos para poder disfrutar de una buena energía sexual, sin que se llegue a convertir en un fin en sí mismo. Lo ideal es llevar una dieta sana y variada para alcanzar un estado de salud física y mental adecuada, que nos ayudará, además, a no defraudar a nuestra pareja en los momentos de pasión.

- Más información en Elle



Redacción Mujer
25/9/2009

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