Cuerpo y mente



Masajes ayurveda, la relación cuerpo y mente

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La tradición «Ayurveda» nació en la India hace más de 5.000 años. Se conoce por ser el sistema original de medicina que trabaja tanto el cuerpo como la mente. De este modo y aplicando esta técnica a la belleza, lo que se pretende es desarrollar nuestro potencial para que se vea reflejado en el exterior. Dentro de su extensa historia, podemos encontrar los masajes «ayurveda» o también conocidos como «abhyanga».

Los masajes de la ayurveda tienen un sin fin de posibilidades y son aptos para mejorar los dolores de espalda, la ciática, las migrañas e, incluso, los desarreglos digestivos. Los materiales que utiliza esta técnica son los aceites y las hierbas que equilibran los elementos internos del cuerpo, por la teoría de los cinco elementos (tierra, aire, agua, fuego y espacio) y las tres dosas (Vata, Pitta y Kapha), que surgen por las infinitas combinaciones de los elementos.

¿Cuál es tu dosa?

Vata gobierna en los movimientos del cuerpo y la mente, la circulación y el sistema nerviosos. En este caso, se recomiendan los aceites de sésamo, eucalipto o jengibre.

Pitta gobierna en el metabolismo, los procesos térmicos y químicos como pueden ser las hormonas. Para esta dosa lo mejor es el aceite de coco que protege la piel sensible o con tendencias a las picazones.

Kapha gobierna los tejidos del cuerpo. Pero hay que tener cuidado porque esta dosa tiene la piel grasa y los aceites no son demasiado recomendables. En este caso, los masajes se pueden hacer en seco o con aceites especiales para pieles grasas como el de eucalipto o albahaca.

El masaje «abhyanga» fortalece el sistema linfático, mejora la inmunidad del cuerpo y aumenta longevidad. Gracias a los aceites mejoran la expulsión de toxinas y la relajación de los músculos. Todo ello hace que, además, liberemos tensiones internas. De ahí el bienestar emocional y psicológico que proporciona esta técnica haciendo que embellezcamos por dentro y se refleje hacia fuera.

Cómo realizar el «abhyanga»

Se trata de reservar 15 minutos todas la mañanas para realizar el masaje. Aparentemente, puede dar la sensación de que es un poco complicado o que nos va a llevar mucho tiempo, pero no tiene porqué. A pesar de que se puede realizar a modo de auto-masaje, siempre es conveniente la ayuda de otra persona.

Una vez elegido el aceite según la dosa, hay que ponerse manos a la obra. En primer lugar, el aceite tiene que estar tibio. Con un cuarto de taza será suficiente para todo el cuerpo.

El «abhuanga» se tiene que dar desde la cabeza hacia los piel, en ese sentido. Antes de comenzar, las manos deben estar perfectamente limpias. Si queremos empezar por el cuero cabelludo, es mejor no utilizar aceites para no ensuciar el pelo. El resto del cuerpo debe estar cubierto de aceite que dejaremos empapar unos minutos, antes de iniciar el masaje.

En primer lugar, se comienza con masajes, en sentido ascendente, en el rostro. Se trata de un masaje
facial que dejará la piel hidratada y los músculos muy relajados. Tras el rostro siguen las orejas. Con movimientos cortos y circulares masajeamos unas veinte veces.

Continuaremos por el cuello, siempre teniendo cuidado con las cervicales y los hombros. Eso si, los movimientos tienen que ir dirigidos al contrario que la circulación, hacia el corazón. Ejerciendo presión con las palmas de las manos y los dedos atravesando el antebrazo, el codo y la muñeca hasta el extremo del brazo.

Recuerda que los movimientos en el estómago tienen que ser circulares y en el sentido de las manecillas del reloj para favorecer la digestión en el estómago y los intestinos. Después las caderas. Si tienes cúmulos de grasa, cartucheras, etc, conviene que ejerzas presión con movimientos circulares hasta las rodillas, hacia arriba, para mejorar las circulación en las piernas y que te sientas más descansada.

Por último, los tobillos y los pies. Con todo esto habrás conseguido la relajación y la fuerza suficientes para afrontar un duro día de trabajo y sentirte bien contigo misma. Si utilizas aceites de esencias consigues también un estimulante olor que te acompañará todo el tiempo. Dedícate 15 minutos al día.



Redacción Mujer
10/9/2009

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