Hoy en día el mundo de la imagen y de la moda está fuertemente implantado en nuestra sociedad. La manera en que nos vestimos cada vez nos preocupa más, y muy lejos de acercarnos a la comodidad, vamos incrementando nuestro sacrificio en pro de ir a la última y de resaltar al máximo la feminidad.
Te llevan a todas partes y, sin embargo, los maltratas
De esta manera, los tacones con bastantes centímetros, las plataformas gigantes, los zapatos inapropiados y nuestro descuido en general, maltratan a los pies, hasta el punto de que puedan requerir atención médica. Y es que hay que tener en cuenta que esas extremidades que vemos al fijar la vista hacia abajo, soportan cada día nuestro peso corporal y ese habitual encarcelamiento dentro de un par de zapatos.
Si además hacemos caso a la medicina tradicional china, en los pies están reflejados todos los órganos del cuerpo, es lo que se hace llamar reflexoterapia. Se trata de una ciencia milenaria que ya se usaba en el antiguo Egipto y precede a la acupuntura, en la que, a través del contacto manual, se procede a presionar una zona del pie que a su vez refleja un órgano del cuerpo (hígado, riñones, corazón etc...). Según el paciente experimente o no un dolor o una molestia, se sabrá de forma exacta qué órgano le funciona correctamente y en cuál de ellos existe un bloqueo de energía del que hay que liberarle.
Y es que según la medicina china, nuestros pies fueron creados para estar descalzos, de hecho, el contacto con la hierba o la tierra estimula la circulación y es altamente satisfactorio. Sin embargo, el hombre ha ido con el paso del tiempo sacrificando la comodidad en detrimento de la estética, y así ha surgido el calzado que aporta muchas cualidades negativas a nuestros pies.
Ya que tampoco es cuestión de hacer caso a los chinos y dedicarnos a correr descalzos por el mundo, porque con el entorno actual como mínimo nos quedamos sin dedos, lo mejor que podemos hacer es prestar unos pequeños cuidados a nuestros extremidades.
Cuidados paso a paso
Hoy en día, la mayoría de los salones de peluquería ofrecen entre sus servicios este tipo de tratamiento. No obstante, el cuidado de los pies lo puedes ejercer tú misma, ya que no resulta nada complicado y además no te quita tanto tiempo como crees.
- Lo primero que debes hacer es sumergir los pies en agua jabonosa durante 20 minutos con el fin de ablandar la capa de células muertas y las cutículas. Una vez que haya pasado el tiempo, sécate muy bien los pies, sobre todo entre los dedos, y elimina las durezas que vayas viendo con la ayuda de una piedra pómez o con una lima especial para este uso.
- El segundo paso consiste en cortarte las uñas, lo que debes hacer siempre en forma horizontal. Después, con una lima normal, utiliza el lado más áspero y lima cuidadosamente las uñas a excepción de los laterales para que no encarnen las uñas. Con un cepillito fino puedes limpiar el interior de las mismas si ves que ha quedado algún resto de suciedad.
- A continuación es conveniente aplicar una crema exfoliante dando masajes circulares a lo largo de todo el pie. De esta manera, eliminarás los restos de durezas y dejarás tus pies totalmente suaves.
- Por último, si deseas pintarte las uñas, colócate unos algodones entre los dedos y recuerda hacerlo aplicando la primera pincelada en el centro, desde la base de la uña hacia fuera y luego los laterales. Espera a que se seque y aplica una segunda capa.
Asimismo, para evitar problemas que puedan dañar a tus pies utiliza siempre un calzado de calidad evitando las puntas estrechas y los tacones demasiado altos (la altura ideal está en torno a los 4 centímetros).
Tampoco uses calzado deportivo durante mucho tiempo seguido ya que el pie necesita airearse. Los zapatos idóneos son aquellos que son de piel y que tienen perforaciones para permitir la transpiración.
En definitiva, la pedicura es un cuidado más al que debes acostumbrar tu cuerpo. Si la realizas cada dos semanas contribuirás a aliviar a tus pies del cansancio y del dolor. Además, cada vez que te descalces enseñarás al mundo unos pies bellos que provocarán envidia a las miradas ajenas. Pedicura, sensualidad para tus pies.
Redacción Mujer
1/10/2009