Cuerpo y mente



Cera; la más tradicional, ¿la más efectiva?

Enviar a un amig@ Imprimir Escribir un comentario

Desde hace muchos años las mujeres se libran, temporalmente, de esos indeseados pelillos corporales y faciales gracias a la cera. Ha sobrevivido a nuevos inventos como las maquinillas de afeitar, las maquinas eléctricas o las cremas depilatorias, aunque lo cierto es que ha evolucionado muchísimo y ya no es la misma tortura que sufrieron nuestras madres. Si ha perdurado tanto, por algo será.

Por suerte o por desgracia el que las mujeres nos depilemos más que una costumbre, se ha convertido en una obligación y para pasar por ese difícil trago las mujeres tenemos, afortunadamente, más de una opción dónde elegir y parece que casi todas elegimos la misma; la cera.

Lo cierto es que además de ser uno de los métodos más efectivos es también uno de los más temidos porque duele un poquito, pero sólo un poquito. La ventaja es que los pelitos tardan más en salir y cada vez lo hacen más débilmente.

Para que los resultados sean buenos los pelos tienen que ser más o menos de 4 mm de largo porque de lo contrario no se pueden arrancar bien. Además lo mejor es que sea una especialista quien te aplique la cera porque así no te dejarás ninguna zona sin depilar y obtendrás unos resultados óptimos sin maltratar tu piel.

Muchas ceras, mismos resultados

Tanto si eliges cera fría, caliente o templada antes de aplicarla tienes que tener la piel muy limpia y seca. Para que la piel se prepare mejor para recibir la cera es aconsejable que, con la ayuda de un pañuelo de papel, te extiendas un poquito de talco por toda la piel.


En primer lugar, evidentemente, tienes que calentar la cera, para ello sigue las instrucciones del fabricante, ya que hay algunas que se calientan en fuego, otras en el microondas, con agua o con un aparato especial. Ten cuidado en no calentarla en exceso porque además de correr el peligro de quemarte, la cera pierde su efectividad.

Extiende la cera con la ayuda de una espátula e inmediatamente aplica sobre la misma una banda y presiona levemente. Recuerda que para quitar el mayor número de pelos tienes que tirar en la dirección contraria al nacimiento del mismo, ya que de lo contrario te harás mucho daño y no obtendrás buenos resultados.

También en frío

Si la cera es fría ya sabrás que se aplica directamente con las bandas sobre la piel porque ya llevan el producto incorporado. No olvides ponerte las tiras, antes de despegarlas, entre las manos. Frótalas con fuerza hasta que notes que se empieza a fundir un poco el producto y que las bandas se mueven un poquito y es más sencillo separarlas. El procedimiento es el mismo; aplicar, frotar y tirar en dirección al crecimiento del pelo.

No debes olvidar que aunque tu ya estés acostumbrada y a ti casi no te duela, la piel ha sufrido una agresión y por lo tanto hay que mimarla un poquito después de la depilación. Lo más apropiado es aplicar primero una crema antiséptica para evitar infecciones y luego una humectante que contenga aloe vera para que la piel se descongestione y no se ponga roja y se hinche.

Después de una sesión de depilación con cera, tu piel quedará muy tersa y suave y los pelitos tardarán más de un mes en volver a salir y eso, aunque en el proceso te duela un poco, parece una buena razón para optar por la cela a la hora de pasar por el “traumático” proceso de la depilación.



Redacción Mujer
21/12/2009

Comentarios de los usuarios
introduce tu comentario
tu nombre
tu comentario
código de la imagen