La cosmética te puede sacar de muchos problemas: acné, ojeras, manchas en la piel,
pero, sin duda, puede paliar los efectos de ese catarro que te ataca y que podría fastidiarte en un día especial, una cena, un fin de semana o una reunión de trabajo. Para ello, ponte manos a la obra y tu estuche de maquillaje.
Tus defensas están luchando contra los virus que las acechan y por eso tú te encuentras alicaída y con malestar general. Lógicamente, esos efectos también afectan a tu rostro. Para ello, tienes que elegir un maquillaje resistente a los estornudos, el lagrimeo y el sudor. Así evitarás que tu pintalabios desaparezca, el maquillaje de los ojos se corra y la base se esfume.
No se trata de eliminar el maquillaje por el mero hecho de que pienses que va a desaparecer. Lo que tienes que saber es cómo aplicártelo para que se mueva lo menos posible y conocer los trucos básicos para ello.
Empieza por lo más básico
Si tienes la cara con brillo, por los efectos de la fiebre, coloca sobre el rostro un pañuelo de papel y presiónalo suavemente para que absorba. Si puedes, aplícate unas compresas frescas con té de manzanilla o una ampolla revitalizante. Después, una buena crema hidratante para que tu rostro luzca más saludable.
Una vez realizados los pasos previos, hay que atacar a los virus desde el exterior. Tienes que tener un maquillaje a prueba de bombas o, por lo menos, resistente al agua. Una buena base y un colorete que resalte tus pómulos te puede venir bien. El corrector será tu mejor aliado. Puedes llevarlo en el bolso y hacerte unos pequeños retoques si crees que los necesitas para continuar con un aspecto perfecto. Te va a servir de mucha ayuda si te aparecen las tediosas ojeras producto de una mala noche y del cansancio.
En la zona de las ojeras se aplica en forma recta desde el lagrimal, suavemente. Después de realizar las correcciones se procede a emplear la base con esponja dándote suaves golpeteos y con ligeros roces, sin olvidar llegar hasta el cuello. Si vas a llevar el pelo recogido tienes que dar algunos toques en las orejas.
Tampoco se deja de lado los párpados. Podrían estar un poco hinchados y enrojecidos. Aplicándoles un poco de corrector, además, conseguirás que las sombras se adhieran con más fuerza y aguanten más las sacudidas de los estornudos y la tos.
Es preferible que utilices siempre, tanto para los ojos como para los labios, tonos mate e intenta evitar los brillos excesivos. Utiliza un lápiz de labios que marque más el contorno de los mismos. Recuerda también que debes tener cuidado con el perfume. Si tu nariz está taponada por la congestión es muy difícil que controles la cantidad que te pones. Es más, en esos días tendemos a ponernos más cantidad puesto que nuestra percepción olfativa es casi nula. Ni la congestión, la fiebre y el lagrimeo podrán contigo.
Redacción Mujer
2/12/2009