Por lo general, el hombre Virgo no muestra mucho interés en ser padre.
Su personalidad no necesita de los hijos para realizarse emocionalmente
y, por tanto, tenderá a formar familias reducidas. Sin embargo, cuando
el hijo o los hijos han nacido, Virgo es un padre muy escrupuloso, jamás
se toma a la ligera sus responsabilidades. Tendrá paciencia infinita
para enseñarles cosas a sus niños, transmitiéndoles sus propias normas
de conducta.
Estará siempre dispuesto a ayudarles con sus deberes y
probablemente se sacrificará para que cuenten con pasatiempos, clases
extraescolares, viajes de campamento... pero sobre todo con estudios
universitarios. Un padre Virgo dará mucha importancia al intelecto y
será rÃgido con sus hijos en cuestiones de ética, cortesÃa y modales.
Es raro que un padre de este signo malcrÃe a sus hijos, más bien
lo contrario, suele imponer una férrea disciplina y no logra expresar
sus sentimientos con naturalidad. De hecho, presenta una clara tendencia
a ser demasiado estricto y a esperar demasiado y demasiado pronto.