Es el marido y padre ideal, aunque un poquito pesado. Es fiel por
tendencia natural y, aunque realiza perfectamente el papel de ama de
casa, no se olvida del de padre de familia.
Sabe programar su vida como una operación contable, donde el
debe y el haber cuadran perfectamente. No hay que preocuparse,
precisamente será un compañero justo para su mujer y sus hijos, pero
considera que todo y todos le pertenecen.
Aunque piense que es bueno tener un varón que perpetúe el
apellido, será especialmente tierno con las niñas. El padre Tauro es
cariñoso, cálido y tierno.
En cualquier caso, Tauro impondrá estrictas normas a sus hijos y
esperará que sepan respetar la propiedad y las posesiones. Es un padre
paciente y no le importará que sus hijos sean lentos en el aprendizaje
de sus lecciones, si esto sirve para que las aprendan bien. Y es que
tiene la teorÃa de que a las mentes jóvenes hay que conducirlas
lentamente hasta la madurez.
Probablemente ponga demasiado interés en colmar a los niños con
regalos caros que ellos no van a saber valorar, pero también los va a
apoyar con su tiempo y dedicación. Por otro lado, cuando haga falta,
empleará la mano dura y la disciplina.