Tu naturaleza es tranquila, paciente, observadora. Algunos lo verán como una absoluta pasividad ante la vida, pero no se trata de eso, más bien permaneces a la espera de las mejores oportunidades. No eres, por tanto, nervioso o inquieto; te muestras estoico de por sÃ, aceptando las cosas tal y como vienen. Por ejemplo, si tienes que tomar una decisión, puede que tu mente rápida y eficaz la tenga ya calculada, pero nunca das un paso sin meditarlo antes. Avanzas en la vida con lentitud y precaución. De igual forma, cuando estrechas lazos con los seres queridos, son para siempre. Tu lealtad y devoción hacia la familia son incomprensibles para muchas personas.
Eso sÃ, una vez que has decidido que algo es de una forma, no hay quien
te haga cambiar de opinión... y mejor que te dejen tranquilo. Si
insisten y consiguen molestarte, te puedes convertir en un auténtico
torbellino de ira, capaz de demoler todo lo que encuentres en tu camino.
Sin embargo, esto no te pasa muy a menudo, ¿verdad?; algunos Tauro
apenas estallan un par de veces a lo largo de toda su vida.
En
cualquier caso, querido cabezota, nadie conseguirá que aceptes de buen
grado estas crÃticas a tu obstinación. "Que no soy terco, sólo paciente;
que no soy obstinado, sólo firme"... lo que tú digas. Tampoco dejarás
que te enreden en planes que no son de tu agrado, porque eres hogareño
en todos los sentidos. El Toro que todavÃa no tenga casa propia, algún
dÃa la tendrá, eso seguro.
En cuanto a tu constitución, además de
fuerte y sano, puede que te muestres algo "redondeado". Esto se debe a
que encuentras un gran placer en comer y beber. Pero no son éstas las
únicas aficiones del Tauro; casi todos los nativos de tu signo se
sienten atraÃdos por el arte y la música (gracias a Venus), y también
son amantes de la naturaleza. Más que nada les gusta pasear
tranquilamente.