Cuando una persona se conoce bien y sabe qué cosas de su carácter le agradan y qué cosas no, resulta difÃcil que pueda encontrar alguna sorpresa si se junta con alguien similar. Esto es lo que sucede cuando os unÃs dos Piscis. Sois conscientes de los trucos y artimañas que utilizáis, y vuestra capacidad de admiración ante lo inesperado queda prácticamente anulada. Resulta evidente que seréis bastante previsibles el uno para el otro. No obstante, podéis hacer muchas cosas juntos siempre que tengáis la certeza de que los sueños nunca o casi nunca se van a cumplir.