|
||||
|
- Para conseguir mayor relajación, es aconsejable darse una ducha caliente. Lo mejor, después, sería acostarse sin ropa, con una sábana fina cubriéndonos. - Deberíamos elegir una noche tranquila en la que ningún
ruido pudiera distraernos. Para lograrlo, imprescindible desconectar
teléfonos y apagar móviles. - Prescindir de la almohada o escoger una muy plana nos permitirá
adoptar una posición idónea. También deberíamos
poner los brazos estirados al lado del cuerpo y las piernas ligeramente
abiertas. - Durante todo el rato debemos repetirnos que nuestro objetivo
es tener una experiencia extrasensorial, dejando que la idea fluya,
pero sin obsesionarnos con ella. - Cuando regresemos, es probable que tengamos la sensación
de que en la habitación hay otras personas observándonos.
Es completamente normal y desaparecerá respirando profundamente. - Para mejorar la técnica, lo mejor es llevar un diario personal en el que también apuntaremos las experiencias frustradas. Así, con el tiempo, podremos descubrir los fallos. |
||||