Nada más entrar en mi casa, se dirige directamente hacia la pared y
endereza por lo menos tres cuadros, me riega la planta y critica un poco
mi desorden. Asà es mi querida amiga LucÃa, una tÃpica Libra. Sin
embargo, yo no se lo reprocho, pues nunca llega a ser grosera, sólo
quiere ayudarme.
Asà que tú también eres Libra... Os salva el
hecho de ser tan afables y cordiales, me gustan todas las historias que
contáis de forma tan natural -aunque algunas veces no hay quien os
calle- y me atrae esas risa sonora y jovial que os caracteriza.
PodrÃamos imaginar a los nativos de este signo como seres perfectamente
equilibrados, pero esto no es asÃ. De hecho, la indecisión es su estado
de ánimo más común, por mucho que en realidad persigan la armonÃa.
Funcionan exactamente igual que una balanza: siempre se inclinan hacia
un lado o hacia el otro hasta que consiguen nivelarse.
Esta
circunstancia afecta a todos los parámetros de su vida. Tan pronto se
muestran activos como totalmente ociosos, y después de una larga racha
de trabajo necesitan siempre perÃodos completos de descanso. De igual
forma, en el terreno sentimental, están constantemente indagando en sus
sentimientos, eso sÃ, por turnos, primero una emoción y luego la otra.
En
contrapartida, Libra es siempre el pacificador de las disputas, propias
o ajenas, por su sentido de la justicia y por su capacidad para
comprender las dudas; tengamos en cuenta que las sufre en carne propia.
Como
trabajadores, no tenéis precio. Qué jefe no valorarÃa vuestra
escrupulosa honradez y fiabilidad una vez que habéis calibrado todos los
pros y contras de cualquier situación. No sólo eso, contáis con una
extraordinaria capacidad de concentración y vuestra inteligencia está
dotada para comprender los temas profundos.
Luz suave, música de
tu colección favorita, una persona dispuesta a escucharte, buena comida y
vino exquisito... te han conquistado, Libra, y el amor es muy
importante para ti.