Es raro que Leo tenga una familia numerosa. Muchos nativos de este
signo no tienen hijos, tienen sólo uno o viven lejos de ellos. Es una
pena porque son unos padres maravillosos y muy cálidos, si acaso,
demasiado tolerantes.
Es posible que sus hijos se irriten ante sus exigencias y se
harten de sus largas conferencias, pero ya aprenderán a someterle con
halagos. Aunque él insista en que lo respeten y lo consiga, ellos se las
arreglarán para sacarle lo que quieran con un "SÃ, papá, tienes razón,
papá". Es decir, que la verdadera disciplina será una cuestión de la
madre.
A los padres Leo se les recordará casi siempre con afecto a lo
largo de los años, pero en su vida de pareja, la mujer debe procurar
hacerles el mismo caso que a los niños, de otra manera el ego de Leo
quedará magullado y herido.