A lo largo de tu vida, Escorpio, lo más importante será que aprendas a
dominar tu espÃritu combativo. Tu fuerza interior es tal, que si
consigues encauzarla hacia el lado positivo te convertirás en un ser
realmente extraordinario.
Tú te conoces mejor que nadie, de hecho
no admites crÃticas ni consejos a este respecto, y sabes que tu ego es
total: eres muy consciente de tus capacidades y de tus carencias, y en
función de eso marcas tu territorio, con el que te muestras
tremendamente posesivo.
De igual forma, te gusta indagar
constantemente en la naturaleza de los demás, sin que la tuya quede al
descubierto. El hecho de guardar dentro todas tus emociones te produce
una carga interior muy pesada, y aquà se encuentra la clave de tu
bienestar psÃquico y fÃsico. Por ejemplo, si piensas algo malo de
alguien, se lo dirás brutalmente, sin tapujos. No te interesa saber si
les has herido, que no hubiera preguntado. Llegados a este punto, si
bien tu sinceridad es elogiable, no debes cultivar la venganza ni la
amargura porque revierten en ti mismo. De lo que das, recibes.
Ninguno de vosotros es blando o ingenuo, pero sà es diversa vuestra
forma de encajar en el mundo que os rodea: algunos luchan contra su
propia naturaleza, otros se aceptan y sacan el mayor partido a sus
buenas cualidades.
Todos los Escorpio están en disposición de
dar un giro a su vida, llevan esa fuerza de transformación en su
interior. Yo dirÃa que vivÃs en un continuo extremo. Jamás olvidáis un
gesto noble y mostráis una incomparable lealtad a vuestros amigos, de
igual forma que cuando sentÃs amor, compasión, pena u odio lo hacéis en
grado sumo. No hay medias tintas, sois auténticos.
En el amor,
está claro que exigÃs mucho, pero vuestra pareja recibirá lo mismo a
cambio. La persona que comparta contigo su vida tendrá que aprender a
dejar libre tu territorio, cuando tú decidas salir de él, que se
prepare... o todo o nada, tú dirás.
Lo que más me gusta de ti,
Escorpio, es tu firmeza, uno se siente seguro teniéndote cerca. Tendrás
buenos amigos que valorarán -y sabrán aguantar- tu genuina forma de ser,
pero también surgirán enemigos, muchos te tendrán pura envidia.