Todos los trucos para tu hogar
MATERIALES Y HERRAMIENTAS
Bote de disolvente
Un cuchillo
Agua con jabón
Paso 1
Cogemos el pincel y lo sumergimos en un bote que contenga disolvente, dejándolo en remojo un mínimo de ocho horas.
Paso 2
Una vez trascurrido este tiempo lo sacamos y con un cuchillo raspamos desde la abrazadera del mango hacia el extremo de las cerdas, deslizando la cuchilla entre las cerdas, para favorecer el desprendimiento de la pintura.
Paso 3
Si con esto no conseguimos dejarlo en perfecto estado, lo volvemos a introducir en el disolvente durante diez horas más o menos.
Paso 4
Más tarde cuando las cerdas empiezan a recuperar una cierta suavidad, cogemos agua jabonosa y eliminamos cualquier resto de pintura que haya quedado.
Redacción Mujer
20/10/2009