Todos los trucos para tu hogar
MATERIALES Y HERRAMIENTAS:
Restos del jardín: hojas caídas de los árboles, hierba, ramas pequeñas, malas hierbas / Restos de la cocina: Café molido usado, cáscaras de huevo, peladuras de frutas / Papel periódico sin tinta de colores /
Serrín (opcional) / Agua / Tierra.
Paso 1
El proceso funciona de la siguiente manera: el material orgánico (restos vegetales, papel, etc) es "comido" por una serie de microorganismos presentes en la tierra que lo descomponen en sus partes más simples. Para descomponer la materia orgánica, estos microorganismos necesitan oxígeno para respirar y agua para reproducirse. Al comerse la materia, los microorganismos despiden dióxido de carbono, lo que hace que la pila de abono pueda aumentar de temperatura. Finalmente, tras varias semanas, obtenemos el abono que utilizaremos para fertilizar el jardín de forma natural. De paso, habremos ayudado al medio ambiente reciclando nuestra basura.
Paso 2
Consiga un recipiente grande, bidón o contenedor. Recuerde que el proceso puede emitir olores desagradables, de ahí que sea conveniente elegir un emplazamiento un poco alejado de la casa y de los vecinos. El lugar ideal permitirá el drenaje del exceso del agua de regado y será fresco y soleado.
Paso 3
Comience colocando las hojas en el fondo del recipiente, luego el césped y los restos alimenticios, todo ello en trozos muy pequeños para que la descomposición sea más rápida. Recuerde que demasiada hierba producirá mucho nitrógeno y por ende un peor olor. Añada el papel periódico y el serrín si lo tiene.
Paso 4
Por último, ponga una capa de tierra, que es la que contiene los microorganismos. Humecte con agua pero sin llegar a empapar.
Paso 5
Puede dejar el recipiente en un rincón del jardín y esperar a que la naturaleza siga su curso, pero acelerará mucho el proceso si a diario dedica unos minutos a remover la mezcla, para proporcionarle oxígeno, y a mantenerla siempre húmeda (aunque no empapada) y con suficiente tierra. Una vez obtenido el abono, utilicelo para mejorar a la tierra de su jardín.
Paso 6
Una pila de "compost" no debería oler muy mal, y debería estar algo caliente debido al trabajo de los microorganismos. Materiales que NO debería utilizar: papeles con tintas de colores, ya que resultan tóxicas, plantas con pesticidas, excrementos humanos o animales ya que pueden transmitir enfermedades.
Paso 7
Normalmente el abono está listo cuando ya no se reconoce ningún "ingrediente", cuando el color es oscuro y la textura uniforme, cuando el volumen se ha reducido a la mitad y cuando la temperatura es menor de 38º C.
Redacción Mujer
14/9/2009