
Ingredientes:
- 1 Kg de harina
- 50 gr. de levadura
- 1 cucharada pequeña de sal
- Agua (preferiblemente mineral)
PreparaciónEstas medidas son una guía que variaremos según la cantidad.
- Lo primero es conseguir la levadura. Tenemos dos opciones:
1- Comprar levadura artificial.
2- Fabricar la levadura: Para esto necesitamos agua mineral y harina. La mezclamos hasta conseguir una pequeña cantidad de masa dura que dejaremos fermentar durante dos semanas. Cada día le añadimos un poco de harina.
- Echamos la levadura en una cacerola y la disolvemos en agua tibia añadiéndole un poco de harina. Tenemos que hacer esta masa una noche antes.
- A la mañana siguiente, en un montón de harina, hacemos un agujero en el que metemos la levadura con sal y agua. Deshacemos la bola de levadura y removemos bastante para mezclar bien todos los ingredientes.
- Tapamos con un paño la masa y la dejamos reposar en un sitio cálido (25°) para que suba su volumen. Podremos trabajarla de nuevo y moldear los panes cuando aparezcan grietas en la superficie.
- Si apartamos un poco de esta masa tendremos para posteriores amasijos y no tendremos que comprar de nuevo levadura. Para que aguante 8 o 10 días la metemos tapada en un recipiente de barro en sitio fresco.
- Una vez hechos los panes debemos cocerlos. Para ello podemos utilizar un horno eléctrico a unos 230°. Si disponemos de horno de leña observaremos su techo hasta que tenga un color blanquecino. Esto significará que ha alcanzado la temperatura para meter el pan. Para comprobar que no está demasiado fuerte, echamos un puñado de harina en el suelo: si se quema, echamos un poco de agua con una escoba mojada para que baje la temperatura.
- Ahora sólo nos queda cocer el pan y sentarnos a disfrutar de él acompañado con nuestros mejores platos.