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Decoración
La cocina, una cuestión de centímetros ¿sabes por qué lo decimos?
En las cocinas de hoy, debido a sus escasas medidas, unos centímetros de más o de menos pueden llegar a convertirse en una catástrofe de considerables dimensiones. Aquellas antiguas cocinas de grandes proporciones, corazón de la casa y centro inevitable de reuniones familiares de las que disfrutaron nuestras abuelas, son actualmente un lujo al alcance de muy pocas personas privilegiadas.
Si en las viviendas actuales cada metro cuadrado debe ser cuidadosamente aprovechado, cuando se habla de la cocina el sacar partido de cada centímetro se convierte en una necesidad vital. Nada más incómodo que una cocina mal distribuida y peor planificada en la que cualquier actividad se convierte en una odisea tal que acaba destrozándonos los nervios.
Lo importante es conocer nuestra cocina, aceptar sin cortapisas la que nos ha tocado en suerte y planificar su distribución de tal modo que no solo impere el sentido estético sino que la funcionalidad y el sentido práctico sean protagonistas de excepción. Toma medidas y toma nota ...
¿LARGA Y ESTRECHA?
Si te ha tocado en suerte una cocina estrecha y larga, resígnate, no te quedará más remedio que disponer los muebles en uno solo de los lados.
Aprovecha el espacio a lo alto, incluso en las zonas menos accesibles de la parte superior; te vendrá bien para guardar elementos que no utilices demasiado a menudo.
Otro espacio extra que no siempre es bien utilizado son las partes inferiores de los muebles, cuyo zócalo puedes habilitar con cajoneras extraíbles consiguiendo así un inusitado almacén para los elementos más variados. Sartenes, paelleras y otros utensilios de grandes dimensiones encuentran en este hueco su lugar ideal.
Si el espacio lo permite y cuentas al menos con una anchura de 1,75m podrás distribuir tu cocina en forma de L o incluso en forma de U, siendo uno de los laterales dedicado a armarios o encimeras de no más de 30 cm de fondo que te permitirá guardar artículos de limpieza, escobas, etc ...
IDEAS SOBRE RUEDAS
En cualquier caso, aprovecha las esquinas de la cocina para instalar muebles con bandejas giratorias que te permitan acceder sin muchas molestias a ese espacio que, de otro modo, sería absolutamente inútil. En estas bandejas giratorias puedes colocar las conservas y los tarros de azúcar, harina, cacao, etc. que de esta forma siempre estarán a mano.
Una buena idea cuando el espacio es reducido es el uso de muebles auxiliares plegables y carritos móviles existentes en el mercado en variedad de acabados, formas y materiales. Debido a su movilidad son prácticos al tiempo que decorativos, convirtiéndose en comodines perfectos que puedes utilizar en cualquier lugar de la casa. Un carrito que disponga de cajones, será ideal para guardar cuberterías, mantelerías y otros utensilios de mesa ya que podrás desplazarlo de la cocina al comedor según tus necesidades dando un servicio indiscutible en cualquiera de los dos ambientes.
Si además has optado por comprar un carrito de cestas extraíbles, tipo verdulero, coloca las frutas y verduras de temporada agrupadas por formas y colores creando un centro decorativo que dará color a tu cocina.
ERRORES A EVITAR
Existen algunos errores generalizados que, en la medida de lo posible, deberías evitar. Uno de ellos es el colocar el lavavajillas o el combi detrás de la puerta. Cuando no hay otra posibilidad más aceptable de distribución, se hace conveniente sustituir la puerta practicable tradicional por una puerta corredera que una vez abierta se camufle perfectamente en el interior del tabique.
Si puedes evitarlo, no cometas la imprudencia de llenar de muebles la pared que tiene una ventana dificilísima de limpiar.
Tampoco se te ocurra instalar el fregadero arrimado a una esquina , a menos que tengas vocación de víctima y te guste fregar con el codo empotrado en la pared...
No coloques muebles verticales de arriba a abajo y a ambos lados de una ventana: esto generará sombras sobre el plano de trabajo que te impedirán ver bien lo que haces.
Si colocas el frigorífico cerca de la cocina, del radiador, o de cualquier otra fuente de calor lo único que conseguirás es derrochar energía inútilmente.
EL COLOR, NUESTRO MEJOR ALIADO
El color es una poderosa herramienta que puede contribuir a que nuestra cocina parezca más grande de lo que en realidad es. Si en el reparto de metros cuadrados de tu vivienda, tu cocina no ha resultado demasiado beneficiada, intenta al menos crear la ilusión óptica contraria ...
Evita los colores oscuros tanto en el mobiliario y los complementos como en los revestimientos de las paredes. Los colores claros reflejan más la luz y por tanto hacen parecer los espacios más grandes y también más livianos.
El naranja; que posee las cualidades de actividad del rojo y la suavidad del amarillo, eleva el ánimo y proporciona un ambiente cálido, por ello puede ser un color muy indicado para su utilización en la cocina.
Cuando no se dispone de demasiada luz natural o el espacio es muy pequeño, se hace recomendable el uso del amarillo, un color excelente que combinará muy bien con un mobiliario de cocina en tonos marfiles o gris perla.
Combina en el mobiliario las puertas de cristal (a ser posible mate) con las puertas tradicionales, esto contribuirá a quitar peso visual al conjunto haciendo que, por tanto, la cocina parezca menos sobrecargada.
Fuente: V&B Arquitectura Interior
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