HISTORIA
El encaje de bolillos es propio de la cultura occidental. No se sabe con certeza cuándo nació, pero lo que está claro es que su máximo esplendor llegó en el siglo XVII cuando se usaba para adornar los puños y cuellos de las camisas y vestidos.
En un principio se desarrolló como una actividad femenina, o así empezó a impartirse en las escuelas. Era una actividad que se realizaba en común.
El encaje de bolillos es una técnica sencilla, a pesar de que la creencia popular lo contradiga. Los bolillos se cruzan para formar con el hilo el diseño de la almohadilla.
MATERIALES Y MONTAJE- Almohadilla: Es el soporte y sujeción de la labor. La almohadilla que tradicionalmente se utilizaba en España medía entre 60 y 70 centímetros, y unos 20 centímetros de diámetro. Lo habitual era que cada encajera realizase su propia almohadilla rellenando con paja una bolsa de tela.
- Bolillos: Palillos de madera donde se enrolla el hilo. El bolillo tradicional estaba realizado en madera de boj (arbusto de madera dura y blanca), aunque en la actualidad se utiliza más la madera de pino. El sonido de los bolillos al chocar caracteriza esta actividad.
- Hilo: El hilo es un elemento fundamental. De su calidad y grosor va a depender en gran medida el resultado del trabajo. Lo habitual es que el encaje se realice con hilo de algodón, aunque también puede realizarse con hilo de seda o de lino.
- Alfileres: Se utilizan para sujetar los cruces de las guías, donde la hilandera deberá realizar los enlaces, torsiones... Lo normal era que cada hilandera llevase su propia bolsa de alfileres realizada por ella misma.
- Patrones: Son los diseños del bordado. Después se agujerean en los lugares donde han de ir los alfileres.
- Picado: Los dibujos realizados en papel fino deben copiarse en un cartón y picar los puntos por donde deben ir los hilos. Que un encaje quede bien depende en gran medida de la correcta elaboración del picado. Este proceso es tan importante que incluso hay personas dedicadas exclusivamente a la técnica del picado.
- Lo cierto es que la técnica de los encajes de bolillos es bastante sencilla. Siempre se juega con torsiones, trenzados y enlaces, pero como en todas las manualidades, el resultado final del producto variará según la destreza de cada un@.
PARTES
En las piezas realizadas con esta técnica se pueden distinguir tres partes:
- Pie: Parte en donde se une el encaje a la tela. Al tratarse de un nexo de unión debe ser más consistente. Lo habitual es que se haga un zig-zag que una la tela con el borde.
- Puntilla: Parte del encaje cuyo borde no queda unido con el resto de la tela. Evidentemente, esta parte no existe en todas aquellas labores con pie en todo su perímetro, y también hay labores con puntilla por los dos lados que, por tanto, carecen de pie.
- Centro: Como su propio nombre indica, el centro es la parte central de la labor.
DISEÑOSLa técnica del encaje de bolillos permite diseñar prácticamente cualquier dibujo, aunque lo más habitual es copiar los
modelos tradicionales y adaptarlos a cualquier superficie: cuellos, colchas, mantelerías, cojines, etc, o realizar nuestra propia moda: faldas, vestidos, jerseys...
Para realizar tapetes y paños cubre mesas, los
adornos geométricos parecen casi una norma. No aparece ningún dibujo concreto, sólo una combinación de formas en donde la simetría es básica para dar armonía a la pieza. A base de zurcidos se van creando polígonos circulares, rectilíneos, cuadrados, rectángulos, rombos...
La
naturaleza también es un recurso de lo más utilizado. Animales y plantas son recreados por las hilanderas, así como figuras humanas.
Las posibilidades son infinitas, por lo que no es de extrañar que se imiten floreros, jarrones, muñecas... y prácticamente cualquier otro objeto inerte de la vida cotidiana.
Además, el encaje de bolillos se puede utilizar para realizar bordados y
grabar iniciales y nombres.
Información cedida por:
El rincón del encaje de bolillos
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