Con apenas tres meses de vida y en los brazos de su madre, la Infanta SofÃa fue la gran protagonista del posado de verano de la Familia Real. la segunda hija de los PrÃncipes de Asturias mantuvo la calma y no derramó ni una sola lágrima. Parece una niña tranquila, ya que en su bautizo tampoco lloró.