La gran popularidad que le han aportado sus películas, unida a su agitada vida sentimental y a su papel de 'predicador' de la Iglesia de la Cienciología, le han otorgado a Tom una popularidad reservada a unos pocos privilegiados. A sus 44 años, el guapo actor sigue levantando pasiones allá donde pisa y tiene miles de fans repartidos por todo el mundo.