Justo lo contrario es lo que le pasó a Gwyneth Paltrow. Harta de su imagen de rubita dulce e incluso noña, pensó que le favorecerÃa un cambio al castaño oscuro. ¡Error! Su rostro, tan pálido, parecÃa haber envejecido diez años. Menos mal que se dió cuenta rápidamente y volvió a su color de pelo natural con mechas claritas. A nosotros nos gusta más asÃ.