Meg Ryan ya era madre de un niño producto de su matrimonio con el actor Deniss Quaid, sin embargo se morÃa de ganas por tener una niña y por eso de decidió a adoptar.
Tras un largo proceso que duró nada menos que dos años logró que su sueño se hizo realidad y se convirtió en la madre adoptiva de una niña de origen chino llamada Daisy Trae.