No nos cansamos de mirar a Pampita y es que sus curvas son inagotables, su sonrisa es un sueño y su piel nos recuerda a los dÃas de verano. La Pampa no está tan lejos gracias a estas fotos, a esta mujer que nos hace cruzar el charco de un sólo vistazo... gracias Pampita, gracias por existir.