Los futbolistas copan los carteles publicitarios. Campañas, spots... Cualquier soporte es válido para ellos.
Han desplazado a los modelos habituales, puesto que los creativos han descubierto el tirón de estos deportistas. Buen ejemplo de ello es David Beckham, que convierte en oro lo que toca, ya sea en forma de refresco, maquinilla de afeitar... Es el Rey Midas de la publicidad.