La guapa estadounidense considera que su belleza puede recordar a un estereotipo de mujer bella y sin duda poco inteligente, pero le da igual lo que piense la gente. La actriz confiesa a la revista 'Esquire': "No quiero tener que ser como Scarlett Johansson, con la que no tengo nada en contra, pero no quiero tener que ir a hablar en shows y demostrar cada palabra culta que haya aprendido nunca, como diciendo 'tomarme en serio, soy inteligente, puedo hablar'".