Carolina de Mónaco ha sido, desde su nacimiento, famosa y morirá como tal. A pesar de que quizás sus inquietudes y aficciones no pasaran por el mundo de la fama, lo cierto es que la hija de Rainiero de Mónaco siempre será conocida por ser hija de quien es y cumplirá las funciones que le han designado desde su nacimiento.