El cantante es todo un derroche de energÃa. Ante una cámara, Bisbal no sabe estarse quieto y su excesiva gesticulación acaba volviendo loco a cualquiera. Pulgares arriba, señalando... Vamos, que sólo le falta que las imágenes sean en 3D para que podamos verla haciendo su tÃpico giro.