En contra de los pronósticos que aseguraban que no asisitía a eventos de este tipo, Paz Vega apareció por Cibeles radiante. Acompañada de su marido Orson Salazar, la actriz no podía perderse el desfile de su diseñador fetiche, Hannibal Laguna, cuyos modelos luce orgullosa allende los mares. Ataviada con una blazer y unos sencillos vaqueros, la actriz dió ejemplo de que en Cibeles, cuanto más sencilla, más glamourosa.