Está claro que los excesos pasan factura a todos los niveles de la vida de una persona. Y, si no, que se lo digan a Britney Spears, quien incluso ha perdido el derecho de visita de sus propios hijos por culpa de las drogas y del alcohol. A pesar de que ingresó (voluntario ¿o no?) dos veces en un par de clÃnicas de desintoxicación, su forma de vivir la vida indica que no serán las últimas que vea la princesa del pop.