Y a Pamela Anderson tampoco te la pierdas. ¡Que la ex vigilante de la playa se mete cada juerga para el cuerpo de no te menees! Y es que, cada vez que la ves copita en mano, la mujer cambia la cara de raspa y se convierte en tu amiga del alma. Así estaba en la fiesta del barco. El gorrito de capitán y cara de colocada no tiene desperdicio...