La reina del pop volvió a marcar estilo y con sus 'Confessions on the dancefloor' ha arrasado en todo el mundo. 'Hung up' ha sido la canción más radiada del año, todos con los calentadores y las maillots, hasta llegar hasta la parodia. Pero Madonna es mucho más, que duda cabe. Se cayó de un caballo, cabreó a la iglesia y a la mafia rusa crucificándose en su gira y posó como una top para una lÃnea de ropa. Lo último, la adopción de David, un niño malayo que fue recogido por la cantante en un viaje al paÃs africano y cuyo padre no acabó de aceptar la adopción. Madonna, como siempre, en el ojo del huracán.