¡Decepcionado! Esa es la palabra con la que Adam Levine definía su relación con la tenista María Sharapova. Para él era una amante terrible, hasta tal punto que llegó a compararle con una rana muerta.
Telita con el amigo, está claro que con ex novios así nadie necesita enemigos. Lo que sí está claro es que aunque lo que el dice sea verdad, ¡esas cosas no se comentan!
Fuente:
Redacción Mujer 15/12/2008
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