Y tanto que se lo come ¡mira, mira! se lo comÃa a lengüetazos. La cosa fue evolucionando, todos comenzó con unos románticos y tÃmidos besos, pero... la cosa acabó en unos buenos morreos con mucho magreo. ¡Menudo calentón se dieron! Hay unas fotos por internet que ha suscitado el escándalo.